Consejos para Cuando su Ser Querido no Reconoce la Casa

 

Es posible que su ser querido no reconozca la casa en la que ha vivido durante muchos años, o tal vez acaba de mudarse a su casa o un centro. En cualquiera de los dos casos, puede resultar molesto si empiezan a pedir "volver a casa". He aquí cómo afrontarlo.

 

No es infrecuente que nuestros seres queridos con pérdida de memoria tengan confusión sobre su entorno. Puede llegar un momento en que no reconozcan su casa, donde han vivido durante muchos años. O quizás usted acaba de trasladar a su ser querido a su casa o a un centro. En cualquiera de los dos casos, puede resultar molesto que empiecen a pedir "volver a casa".  

Ante todo, se trata de un comportamiento normal de alguien que vive con demencia y no es algo que deba preocuparle. Sin embargo, puede ser estresante cuando un ser querido pide irse a casa repetidamente. A continuación, encontrará algunos consejos que le ayudarán a superar este reto.  

Primero, concéntrese en cómo se sienten, no sólo en lo que dicen. 

Valide Sus Sentimientos: Algo tan sencillo como validar los sentimientos de tu ser querido puede ayudar mucho a que se sienta seguro. Recuerde que su cerebro ya no procesa la información del mismo modo que el nuestro. A veces, pedir volver a casa se debe más a la necesidad de tranquilidad y menos a la comprensión del lugar en el que se encuentran y de la propia casa. Asegúrele a su ser querido que están juntos y que se encuentran en un lugar seguro, la respuesta emocional.  

No Corrija: Evite devolver a su ser querido a su realidad diciéndole cosas como "usted vive aquí", "hemos vendido su casa" o "no puede volver allí". Cuando alguien vive con demencia, su cerebro procesa la información de forma diferente. Corregir su proceso de pensamiento no les ayudará a entender. Lo mejor es redirigir la conversación si es posible. Cuando alguien habla de querer volver a casa, a menudo no se refiere al lugar físico.  En su lugar, asegúrele a su ser querido que está seguro donde está. Puede ser útil hacerle preguntas como "¿Qué extrañas de tu casa?" o "¿Qué harías si estuvieras allí ahora mismo?". Esto ofrece a nuestros seres queridos la oportunidad de recordar y sentirse comprendidos. 

Utilice un lenguaje tranquilo, claro y reconfortante: Reconforte a través de un lenguaje corporal positivo, como el contacto visual, la sonrisa y un tono de voz suave.  Cuando nos sentimos ansiosos, los demás suelen percibirlo. Mantener la calma y asegurar puede contribuir en gran medida a que tu ser querido se sienta relajado y seguro. 

Active los sentidos para ayudar a su familiar a relajarse: A medida que el cerebro de su ser querido progresa a través de las etapas de la demencia, puede ser útil involucrar sus otros sentidos. Esto se puede hacer a través de cosas como hornear, aceites esenciales, mantas con peso, o tener algo reconfortante a que aferrarse, como un rosario o una manta peluda. 

A continuación, fíjate si puedes encontrar un patrón en su malestar. Si notas que tu ser querido se angustia, puedes ayudarle a evitar un disgusto mayor! 

Cuando nos encontramos llorando con frecuencia y/o sin motivo aparente, o cuando el llanto comienza a afectar negativamente nuestras actividades diarias o se vuelve incontrolable, puede ser una señal para buscar ayuda. También hay ocasiones en las que una persona no es capaz de llorar, incluso cuando siente ganas de hacerlo. Todas estas situaciones son señales de un posible problema. Es importante hablar con su proveedor de atención médica o considerar hablar con un  

Compruebe si está angustiado y observe las señales no verbales: Un ser querido puede estar pidiendo volver a casa porque se siente angustiado en su entorno actual y no puede expresárselo. Imagina que no sabes dónde estás, o si es un lugar en el que se supone que debes estar; imagina que te sientes confuso sobre cómo has llegado o a qué hora se supone que debes irte.  

Señales no verbales:  

  • Escapatoria (intentar marcharse)  

  • Mirar a otras habitaciones  

  • Inquietarse  

  • Tirarse de la ropa o del pelo  

  • Pasearse por una habitación  

Identifique los desencadenantes: Tenga cuidado para evitar crear un desencadenante de un comportamiento. A veces, sin saberlo, somos el desencadenante del comportamiento de nuestro ser querido. Por ejemplo, si su ser querido vive en un centro de vida asistida y usted tiene una larga despedida cada vez que se va (se pone el abrigo, busca el bolso, hace sonar las llaves, se despide de su ser querido y de los cuidadores), inconscientemente le está indicando a su ser querido que usted se va, y él puede sentir que también debe irse. En su lugar, pruebe con una rutina de "despedida" más sutil. Incluso puede ser mejor «escabullirse» mientras su ser querido está ocupado con otra cosa. Esto mismo puede ocurrir cuando la gente viene a visitar a su ser querido a casa. Una despedida silenciosa puede ser lo mejor si nota que su ser querido se angustia cuando la gente se va.  

Del mismo modo, su ser querido puede intentar marcharse a determinadas horas del día. Recordar la rutina diaria anterior de su ser querido puede ser útil para obtener pistas sobre su comportamiento. Por ejemplo, ¿solía salir del trabajo o recoger a los niños del colegio a una hora determinada? Si es así, puede ser útil redirigir a su ser querido a esa hora del día diciéndole algo como "Hace un día precioso fuera, ¿me acompañas a tomar un vaso de limonada?". 

Como siempre, especialmente cuando surgen retos, recuerda "¡Toma primero tu oxígeno!".  

Sea consciente de su propio nivel de estrés. Esté atento a los signos de agotamiento del cuidador, como el agotamiento, la irritabilidad, los trastornos del sueño, la depresión y una sensación de desapego de las tareas de cuidado. Si se siente así, busque apoyo para usted.  

Tenga en cuenta que, tanto si utiliza la conversación como una actividad para redirigir a su ser querido, el objetivo es desviar su atención de su preocupación para ayudarle a aliviar su ansiedad. Aquí tienes un folleto que puedes completar mientras descubres qué técnicas funcionan mejor. Asegúrate de compartirlo con cualquier persona que cuide de tu ser querido: ¡Piensa RÁPIDO! 

 

Este contenido ha sido posible gracias a las contribuciones de Kirsten DeAngelis, NAN Expert. 

Fuente: Jewish Family and Children’s Services 

Fuente: Teepa Snow’s Positive Approach to Care  

 

 
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