Cómo Afrontar Los Problemas Con el Alcohol
Enfrentarse a un ser querido que ha sido un bebedor empedernido durante toda su vida es todo un reto.
Las bebidas alcohólicas y el Alzheimer pueden ser una mezcla mala. Cada vez hay más estudios científicos que sugieren que el consumo de alcohol no es bueno para nadie, ni siquiera con moderación. Pero para un ser querido que padece de Alzheimer u otro tipo de demencia, los efectos pueden ser devastaste, entre ellos:
Deterioro Cognitivo: El alcohol puede agravar los problemas de memoria, como el olvido, que ya se está degradando por los efectos de la enfermedad. Un ser querido que beba alcohol también puede confundirse con más facilidad y tener una pérdida de atención y comprensión, que ya son síntomas comunes del Alzheimer.
Deterioro Físico: El alcohol puede causar estragos en las habilidades motoras de su ser querido, al igual que ocurre con cualquier persona. Pero en el caso de su ser querido, puede aumentar el riesgo de caídas, golpes, y otras lesiones físicas.
Interacción con Medicamentos: La presencia de alcohol en el organismo de su ser querido afecta negativamente a muchos de los medicamentos que se prescriben a las personas con alzhéimer y cardiopatías. El alcohol puede reducir la eficacia de los medicamentos y, en algunos casos, provocar efectos secundarios perjudiciales.
Cambios de Comportamiento: Como el alcohol hace con muchas personas, beber en exceso puede provocar un aumento en agresión, agitación, ira, o depresión, y aumentan los cambios de humor. El alcohol también interfiere con la habilidad que una persona pueda dormir profundamente, lo que es esencial para la salud del cerebro.
Empeoramiento del Alzheimer: Algunos estudios científicos sugieren que el alcohol puede aumentar la progresión de la propia enfermedad.
Para un cuidador, lidiar con un ser querido que ha sido un bebedor empedernido durante toda su vida es un reto. Los efectos cognitivos del Alzheimer de un ser querido dificultan su capacidad para llevar la cuenta de cuánto ha bebido en un momento dado. Sus emociones exacerbadas pueden hacer que se resistan a los intentos del cuidador de moderar su consumo. Al mismo tiempo, el deterioro cognitivo debido a la ingesta de alcohol puede reducir la capacidad de su ser querido para cuidar de sí mismo, por ejemplo, para comer, hidratarse e higienizarse correctamente.
Los cuidadores que se enfrentan a los problemas derivados del consumo de alcohol de un ser querido deben abordar el problema por muchas frentes, entre ellos:
Practicar la Empatía: Reconozca que los hábitos de su ser querido, como los de muchos bebedores, derivan de una dependencia psicológica del alcohol como mecanismo de afrontamiento de la ansiedad, la presión social o la depresión. Intente comprender cuál puede ser su motivación para beber y si determinadas circunstancias "desencadenan" episodios de consumo de alcohol.
Hacer una Revisión Médica: Alerte discretamente al médico de su ser querido sobre los hábitos de consumo de alcohol de su ser querido y pregúntele qué impacto puede tener la bebida en los medicamentos que toma su ser querido y en cualquier otra afección, como una enfermedad cardiaca. Considere la posibilidad de pedir al médico que aborde el tema y le haga recomendaciones en su próxima visita.
Disminución Progresiva: No intente dejar de beber bruscamente, ya que interrumpir el consumo de alcohol de forma repentina y total podría provocar reacciones físicas adversas en su ser querido, Sobre todo si ha bebido durante mucho tiempo. La buena noticia en este ámbito es que últimamente se ha producido un renacimiento general en el desarrollo de cervezas, vinos y otros "cócteles" sin alcohol que tienen gran parte del sabor de sus homólogos pero nada de alcohol. Esto es especialmente cierto en el caso de la cerveza, donde hay muchas nuevas cervecerías "artesanales", como Athletic Brewing y Partake Brewing, especializadas en cerveza sin alcohol. Casi todas las grandes cerveceras, como Heineken, Budweiser, Corona e incluso Guiness, se han sumado a la tendencia con sus propias ofertas sin alcohol. Busque en EL Internet las mejores alternativas sin alcohol, como esta lista de Good Housekeeping. Estos sustitutos pueden ayudar a su ser querido a disfrutar de la experiencia conductual de beber, pero sin los ingredientes dañinos.
Busque Alternativas: Si su ser querido bebe en una determinada situación o momento del día, introdúzcale otras actividades en ese momento como forma de hacer frente a las ansias de beber. Intenta involucrarlo en un nuevo pasatiempo, o participa en una serie de vídeos en el momento en que normalmente buscaría un cóctel.
Busque Apoyo: Dependiendo de la fase de Alzheimer en la que se encuentre tu ser querido, puede que no sea posible acudir a un grupo de apoyo convencional, como Alcohólicos Anónimos. Sin embargo, vale la pena intentar encontrar la raíz de la bebida de su ser querido a través de la terapia. Hable con su NAN Navegador acerca de los recursos locales que podrían atender a las personas con demencia que también tienen un problema con la bebida. Considere la posibilidad de involucrar a un familiar de confianza al que el ser querido responda bien para hablar de temas difíciles como estos. Pida también a sus familiares y amigos que no lleven alcohol a su casa para las reuniones.
Se Vigilante: Si la situación lo justifica, retira todo el alcohol de la casa e invierte en alternativas sin alcohol. Ten en cuenta que hay alcohol en otras sustancias, como los medicamentos para la tos. Al mismo tiempo, tenga en cuenta medidas de seguridad como esconder las llaves del coche y asegurarse de que los objetos peligrosos, como objetos punzantes y armas, están aseguradas y son inaccesibles para su ser querido.
Cuídese: Como siempre que se trata de una situación difícil, es importante asegurarse de que también se dedica tiempo a cuidar de sí mismo, ya que cuidar de un ser querido que bebe puede ser emocional y físicamente agotador. Y si la combinación de exceso de alcohol y Alzheimer se vuelve demasiado abrumadora, o posiblemente peligrosa, busque ayuda de profesionales.
Controlar el consumo de alcohol en un ser querido con Alzheimer es un reto desgarrador y complicado que requiere un enfoque polifacético. Al final, su objetivo es concentrarse en la salud de su ser querido, sin perjudicar su sentido de autonomía y agencia. Lograr ese delicado equilibrio es la clave.